Entender a los gatos ¡es más fácil de lo que piensas!

Si tuviéramos que describir con un solo adjetivo la personalidad de los gatos, probablemente la primera que nos vendría a la cabeza sería “solitaria”. Si comparamos a los gatos con otras mascotas, como por ejemplo los perros, queda claro que son más independientes y les gusta pasar tiempo en soledad.

Pero, en contra de lo que muchos pensamos, los gatos no son así solamente por genética, sino que desarrollan su personalidad entre las 3 y 9 semanas de vida. Por eso, las vivencias que tengan durante ese tiempo, serán las que determinen sus comportamientos, rutinas o manías. Por ejemplo, si en esa época se acostumbra a convivir con perros o niños, las probabilidades de que a lo largo de su vida sea sociable son muy altas.

A continuación te explicamos algunos de los comportamientos más habituales de estos animales:

 

Rascar sin parar

Las cortinas, el sofá, las patas de las sillas… para muchos gatos, estos objetos de la casa son verdaderos imanes que les “atrapan” y no pueden evitar rascarlos. Los motivos por los que lo hacen pueden ser variados: ganas de jugar, necesidad de marcar su territorio, afilar sus uñas… ¿La solución? Cómprale un rascador y déjalo cerca de él. ¡Tus muebles lo agradecerán!

 

Arañar a los humanos

No es habitual que los gatos reaccionen de forma agresiva con las personas pero, en ocasiones, puede ocurrir. Por lo general, la castración suele acabar con este comportamiento, aunque puede ser que el motivo sea otro: que sienta dolor, que necesite descargar energía o jugar, que tenga ganas socializar con otros gatos… Si ves que los arañazos persisten, consulta con tu veterinario.

 

Ronronear, un clásico

Uno de los sonidos más habituales en un gato es el ronroneo. En muchas ocasiones, significa que están a gusto y se sienten bien, aunque tienes que saber que también pueden ronronear cuando se sienten enfermos o quieren llamar tu atención. Procura fijarte siempre en la postura y expresión facial que tiene al ronronear, para descartar que sea por un motivo negativo.

 

Maullar para comunicarse

Al igual que los humanos hablamos para comunicarnos, los gatos maúllan cuando quieren dar a entender algo. Habitualmente es para llamar nuestra atención porque tienen hambre, frío, sed… Aunque también lo hacen para comunicarse con otros gatos, principalmente cuando las hembras están en celo o los machos están interactuando con ellas.

 

Marcar su territorio

Normalmente los gatos delimitan dos lugares principales en el espacio donde viven: la zona de descanso y la zona de actividad. Para descansar, eligen lugares aislados en los que se sienten seguros: desde un sillón hasta un rincón tras un mueble o debajo de la cama. Cuando quieren jugar, comer o moverse, suelen escoger una zona diferente, aunque no todos lo hacen.

 

Si tienes un gato o estás pensando en incorporarlo a tu familia, tienes que saber que te llevará unos meses conocerlo y comprenderlo. Cada gato es un mundo pero hay muchos aspectos generales en los que los expertos podrán ayudarte. En nuestra sección de mascotas, ¡estaremos encantados de aconsejarte!

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